Cómo escribir escenas de acción para seducir a los lectores

como escribir escenas de accion
Toma el control al escribir escenas de acción

Las escenas de acción son situaciones esenciales para las historias de aventuras, fantasía o ciencia ficción. Una serie de conflictos continuos que generan una emoción creciente. Pero se trata de algo más que una pelea o una persecución, son encuentros inesperados o no que los protagonistas deben resolver y a veces traen consecuencias nefastas que cambian radicalmente el rumbo de la trama. Aprender cómo escribir escenas de acción es fundamental para generar tensión en el lector, captando su interés, para que siga leyendo y conozca qué sucederá a continuación.

Os cuento algunos consejos para escribir escenas de acción y las características más importantes que debéis tener en cuenta. Una manera de trabajar las escenas de acción es plantear su propia introducción, nudo y desenlace, con los preparativos, acción y consecuencias.

Saltarse la acción

Sí, habéis leído bien. Una de las técnicas para presentar una escena de acción es saltársela. No lo digo yo, es un recurso que utilizan los escritores de éxito. Recuerdo hace algunos años cuando leí Juego de Tronos, los libro de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martín, que encontré momentos de acción que directamente se obviaban. Canción de Hielo y Fuego utiliza en numerosas ocasiones dicho recurso, principalmente en batallas importantes que viven los personajes donde no recae el punto de vista del narrador.

La acción puede saltarse siempre que el conflicto sea irrelevante para la historia. Los lectores se llevarían las manos a la cabeza si el autor omite el esperado enfrentamiento final contra el villano. Saltaremos las escenas de acción cuando lo importante del conflicto sean sus consecuencias. Porque lo verdaderamente importante de una escena de acción es cómo llegamos a ellas y sobretodo los cambios que traen.

Lo que ocurre antes

Las escenas de acción no suceden por arte de magia. Son fruto de las decisiones de los personajes o por los intereses de terceros. A veces incluso son causa de desastres naturales, como un terremoto o una inundación, o casualidades pero siempre las dotaremos de sentido. Es importante mostrar la situación que conduce a la acción y describir la escena momentos antes de comenzar. También aclaramos lo que está en juego.

Lo que ocurre antes a veces es como la calma que precede a la tormenta. Los personajes pueden mostrar sus sentimientos de duda o preocupación. Es el momento de los conflictos internos, de enseñar la tensión entre los protagonistas y planificar como resolverán el conflicto, aunque a veces se trunquen los planes. Lo que ocurre antes también es la descripción de los instantes previos a la acción.

Las consecuencias

Quizás la característica más importante de una escena de acción, las consecuencias que provoca. A priori puede parecer que la acción son solo momentos espectaculares para dejar a todos con la boca abierta pero una escena de acción tras otra sin sentido aburre. Cada escena de acción que suceda debería implicar cambios en la historia, en los personajes o en el objetivo de estos. Podemos hacer que algún personaje acabe herido, complicando los sucesos venideros, alguien muere, pierdan un objeto fundamental, se enteren de que alguien anda tras ellos o cualquier otra cosa que se nos ocurra.

Las escenas de acción podemos usarlas para dar giros inesperados en la trama. Son detonantes para conducir a los personajes a nuevos rumbos inesperados. También sirven para justificar la evolución de los personajes durante la historia.

Cómo escribir una escena de acción

Una vez que comencemos a escribir las escenas de acción debemos tener claro algunas cuestiones. Para empezar se acabaron los momentos de reflexión o conflictos internos de los personajes. Las descripciones de acción tienen que ser claras y concisas. Las frases cortas son ideales para acelerar el ritmo de la acción. Para atrapar al lector y que continúe leyendo. También es preferible utilizar verbos frente a los adjetivos. Los verbos generan dinamismo mientras que los adjetivos detienen el movimiento.

Con frases cortas y verbos forzamos la tensión del lector para continuar leyendo pero limitará su razonamiento. La acción requiere claridad y precisión. Olvidemos las metáforas con florituras o reflexiones que podrían confundir al lector que solo quiere saber qué ocurrirá a continuación. Ya perdimos tiempo en lo que ocurre antes para describir y poner en situación al lector.

Por último hay que tener cuidado con no alargar demasiado la acción y frenar progresivamente la escena. La acción continua cansará y un corte brusco sería confuso.

Evitar un Deus Ex Machina

Una última recomendación es no resolver la escena de forma mágica. Si no sabéis lo que es Deus Ex Machina os invito a leer un artículo donde hablo sobre él. En resumen, para solucionar conflictos debemos utilizar métodos y habilidades que hayamos presentado previamente para no engañar al lector. Si los personajes tienen habilidades o herramientas con las que resolverán las escenas de acción deben ser conocidas con anterioridad.

Las escenas de acción deben dosificarse en su justa medida, muchas o pocas conseguirán el efecto contrario que deseamos. Aprenderéis a dosificar los conflictos trabajando y escribiendo mucho. Espero que este artículo os sirva para escribir escenas de acción. Si contáis con alguna duda tenéis disponible los comentarios y seguidme en redes sociales para .

Cómo evolucionar a los personajes dentro de tu historia: eneagramas

eneagramas personajes
La estrella de eneagramas nos indica el rumbo de la evolución de los personajes

Desarrollar buenos personajes es fundamental para atrapar a los lectores con nuestra historia, sus decisiones e identidades marcarán el rumbo de la trama y los conflictos a los que se enfrentarán durante el camino. Las características de los personajes no son inamovibles, deberían evolucionar durante la trama, su crecimiento a lo largo de la aventura les proporcionará profundidad y les hará cambiar de objetivos. Los cambios de mentalidad, de valores o actitudes los dotarán de mayor realismo para atrapar el interés de los lectores.

La evolución de un personaje a lo largo de una historia puede ser positiva o negativa, una persona crédula empezará a desconfiar de todo el mundo si debido a su inocencia se aprovechan de ella de forma reiterada. Hay que tener en cuenta que la evolución no será radical, será acorde a su identidad original y los eventos que viva. Para trabajar la evolución de los personajes os hablaré de los eneagramas.

¿Qué es un eneagrama?

Un eneagrama es una herramienta psicológica que define las características que predominan en la identidad de una persona. Es el resultado de un test donde indica la personalidad que tiene una persona dependiendo sus vertientes emocionales, mentales e instintivas. Más allá de la veracidad de estos test dentro del campo de la narrativa nos pueden servir para establecer las características de los personajes en nuestras historias. Existen 9 tipos de perfiles diferentes según predominen ira, orgullo, lujuria, gula, envidia, pereza, miedo o vanidad.

Tipos de eneagramas

1. El reformador

Se trata de una persona que cuenta con unos principios éticos bastante arraigados. Sus creencias son capaces de diferenciar perfectamente el bien y el mal. No implica que estén en lo correcto sino que tienen claro su sentido del bien. Se esfuerzan por mejorar el mundo que les rodea, bien sea con acciones que ayuden o impartiendo sus creencias a los demás. Son perfeccionistas, críticos e impacientes. Guardan sentimientos reprimidos de rabia en su orientación negativa. En su mejor faceta son sabios, nobles y heroicos. Pueden ser maestros capaces de abrir los ojos a sus alumnos o cruzados que luchan en nombre de la justicia.

2. El ayudador

Cuentan con una personalidad que se interesa por los demás, son sinceros, bondadosos y complacientes. Se preocupan por que los tengan en alta estima, para ello suelen regalar obsequios o realizan favores para sentirse útiles o generar confianza. En general disponen de problemas para reconocer sus propios problemas y cuidar de ellos mismos. En su mejor faceta son altruistas y generosos que cuentan con amor incondicional de los que les rodean y con ellos mismos.

3. El triunfador

Son aquellos que tienen el éxito como estilo de vida, personas seguras de sí mismas con capacidad de seducir a los demás con su atractivo o encanto. Cuentan con grandes energías, son competentes y ambiciosas. Suelen preocuparse en gran medida de su imagen, tanto física como moral, además de ser conscientes de su estatus. Pueden tener problemas de adicción al trabajo y de competitividad para destacar sobre sus compañeros. En su mejor faceta se aceptan tal y como son, son auténticos y modelos ejemplares que inspiran a otros.

4. El individualista

Es alguien soñador e introspectivo. Son conscientes de sí, sensibles y reservados. Pueden ser caprichosos y tímidos. A pesar de ser personas muy emocionales ocultan sus sentimientos a los demás al sentirse vulnerables e inferiores, también pueden mostrar indiferencia a los demás y a sus estilos de vida corriente. En su mejor faceta son personas creativas llenas de inspiración, capaces de evolucionar con las nuevas experiencias.

5. El investigador

Se trata de personas impulsivas y racionales, cuentan con gran curiosidad y perspicacia para centrar su atención en desarrollar nuevas ideas y desentrañar problemas complejos. Son independientes y pueden obsesionarse con sus propios pensamientos o proyectos imaginarios. No les gusta comprometerse fácilmente. En general presentan problemas de nerviosismo, aislamiento y excentricidad. En su mejor faceta son grandes pioneros con sus proyectos y están en la vanguardia al ser capaces de innovar con sus ideas.

6. El leal

Una personalidad comprometida y que desprende seguridad. Se trata de personas en las que podemos confiar, muy eficaces en trabajos que requieran gran responsabilidad. También pueden presentar actitudes defensivas al ser evasivas y nerviosas, pueden trabajar hasta el estrés. A veces son cautos e indecisas, sus acciones suelen ser reactivas, desafiantes y rebeldes. Cuentan con problemas de inseguridad y desconfianza. En su mejor faceta presentan gran estabilidad interior, son seguros de sí e independientes. Dan su apoyo a los más débiles y necesitados.

7. El entusiasta

Se trata de personas productivas y atareadas, son versátiles, con gran optimismo y presentan de forma espontánea ideas prácticas. Al tener una actitud juguetona y animada presentan facetas de desorganizados e indisciplinados por tratar de abarcar en exceso. Siempre buscan nuevas experiencias que los estimulen, pero tanta actividad los agota. En su mejor faceta son alegres, capacitados y muy agradecidos, siempre realizando tareas dignas.

8. El desafiador

Se trata de alguien autoritario y poderoso, son personas fuertes, muy seguras y capaces de imponerse ante los demás. Son protectoras, decididas y con ingenio, aunque también cuentan con orgullo. Piensan que deberían estar al mando del entorno y por eso suelen intimidar y retar. Con tanta intimidación pueden tener problemas con el resto de personas. En su mejor faceta usan su potencial para mejorar el estado de los demás, siendo grandiosos, buenos y presentando actitudes heroicas.

9. El pacificador

Se trata de personas humildes y acomodadas. Suelen ser confiados, bondadosos y conformistas con las situaciones que se les presentan. Ofreces su apoyo y soportan situaciones intolerables de algunas personas para que se mantenga la paz. Desean que todo funcione sin problemas, sin conflictos, por lo que a veces se acomodan para minimizar los cambios impredecibles. Suelen presentar problemas de pasividad y son testarudos. En su mejor faceta son incorruptibles y capaces de unir a su entorno para solucionar grandes problemas y conflictos.

Cómo utilizar los eneagramas con nuestros personajes

Los diferentes eneagramas cuentan con su propio número. Si nos fijamos en la imagen que acompaña el artículo los tipos de eneagramas se relacionan con las aristas de la estrella, un personaje puede cambiar con el paso del tiempo, al sufrir diferentes experiencias. La estrella de los enegramas sirve para saber hacia la nueva personalidad donde se mueven los distintos personajes. Por ejemplo, un personaje reformador con un sentido muy arraigado de la justicia puede volverse un individualista al ver que las personas que le rodean hacen caso omiso a sus advertencias sobre el mal de sus acciones, pasando a preocuparse por sí mismo antes que por el bien común. Otro ejemplo está en los propios tipos de eneagramas donde hablo de problemas que pueden presentar y su mejor faceta. La clave está en establecer una coherencia en la evolución de los personajes para que el lector sienta los cambios como un efecto natural y verdadero.

9 errores al escribir una novela

errores al escribir

Hablamos largo y tendido sobre cómo mejorar historias pero esta vez os traigo algunos errores frecuentes que cometen los escritores nóveles. Conociendo errores evitaremos añadirlos en nuestras novelas.

1. Olvidar introducir un gancho al principio

Un error común para abandonar la lectura a las pocas páginas. Presentamos el personaje principal, o varios, su mundo, explicamos a qué se dedica, va al trabajo o a la escuela, vuelve a casa para comer, se cita con un amigo para pasar la tarde y se acabó. Dejan de leer. El comienzo de una novela debe introducir directamente a la trama, nadie quiere leer sobre la vida cotidiana de un don nadie, para eso tenemos nuestra propia vida. Un buen inicio de historia propone incógnitas que nos arrastran a leer más, nos introduce escenas de acción que saca al personaje de la normalidad. Mientras más paginas sucedan antes de comenzar un conflicto más probabilidades de que el lector abandone la lectura.

2. Centrarse en describir en vez de continuar la historia

Las descripciones son necesarias pero si el detective que investiga el caso queda en un bar con alguien que dispone de una pista, queremos saber sobre la pista y no lo detallado que es el bar. Olvida explicar las tareas que realiza el camarero, la disposición del mobiliario o cualquier detalle que salga del contexto de la escena. Si estamos en un momento clave la descripción debe ser breve. En la actualidad la gente dispone de muy poca paciencia debido al estilo de vida moderno, los libros se han adaptado a ello y las largas descripciones de paisajes son un lastre en la narrativa.

3. Despistar al lector sin querer

Un error frecuente cuando erran las revisiones y no disponemos de opiniones de terceros. En la mente del autor todo está muy claro pero a veces olvidamos aclarar que un personaje aparece, se va, los personajes cambian de escenario, ha pasado el tiempo o cualquier otro detalle al que luego hacemos referencia. Si no aprendemos a comunicar los acontecimientos de forma evidente sacaremos al lector del contexto, se sentirá desubicado.

4. Protagonistas sin problemas

La base de toda trama es el conflicto que sufre un personaje. Algunos autores sin experiencia crean protagonistas extremadamente perfectos que a cada problema que se les presenta sacan su ingenio para resolverlo al instante. Una historia sin conflicto, a largo plazo, pierde el interés. El personaje principal necesita un objetivo que le haga superarse y evolucionar.

5. Personajes de relleno

Todo personaje dispondrá de su función en la historia, debe contar con algún objetivo por pobre que sea. A veces encontramos personajes que aparecen a modo de maniquíes, por ejemplo cuando el protagonista se detiene para saludar a su mejor amigo, perdiendo el tiempo en describirlo y ocupando una escena para no volver a salir. También sobran los personajes a los que ponemos nombre y acompañan a los demás en los momentos de acción pero nunca participan.

6. Excesivos personajes y tramas argumentales

El lector necesita asimilar la información para seguir la historia. Presentar muchos personajes en muy poco tiempo provoca que olviden la mayoría de ellos y cuando vuelven a aparecer sentirán confusión. Lo mismo ocurre con las tramas, si dejamos abiertos muchos frentes a la vez los lectores estarán desorientados. Existen obras como Juego de Tronos que parecen contradecir esta idea, pero lo cierto es que en dichos libros se toman su tiempo para presentar las tramas y personajes, estableciendo relaciones entre todos que sirvan de referencia. Si queréis complicar vuestra historia en este sentido más os vale contar con experiencia.

7. Resoluciones mágicas

Resolver los conflictos de la trama con habilidades desconocidas por el lector. Nuestro archienemigo Deus Ex Machina. Algunos autores recurren a soluciones tramposas para los conflictos, por ejemplo cuando no sabemos que cierto personaje era un experto informático hasta que tiene que sacar información importante de un ordenador con un impresionante sistema de seguridad. También sucede cuando aparece un tercer personaje de la nada para salvar al protagonista.

8. Repetir escenas

Olvidaros de repetir escenas parecidas una y otra vez. Si un personaje busca trabajo y es rechazado en varias entrevistas no es necesario contar cada una de ellas. Las escenas implican cambios en la trama y repetir la misma significa estancamiento.

9. Un final deficiente

El final es la guinda de toda novela, es la sensación con la que el lector termina la obra. El final debe resolver las dudas que ha ido planteando toda la trama. El último conflicto superará a todo lo visto anteriormente y para que los protagonistas lo resuelvan se esforzarán al máximo. Por supuesto, sin utilizar resoluciones tramposas.

Incidente incitador: el pistoletazo de salida para toda historia

incidente incitador

Toda historia tiene un principio y todo principio dispone de una oportunidad perfecta para atrapar a los lectores. En otro caso, aburridos, dedicarán su tiempo a otra tarea. Para captar la atención de los lectores utilizamos el incidente incitador. Un conflicto o situación que saca a los personajes de la normalidad de sus vidas. Los conduce de lleno a la trama principal. Se trata de un mecanismo que debemos introducir lo más pronto posible para generar curiosidad hacia lo venidero, aunque siempre en el momento adecuado.

Lo que nos atrapa de las mejores historias

Al principio creía que dicho incidente incitador se utilizaba para pasar de la introducción al nudo, dentro de la estructura narrativa clásica, o era la llamada de la aventura en el viaje del héroe. Tras mucho reflexionar he notado que pasaba un detalle por alto. Existen historias cuyo incidente incitador se sitúa en la primera escena.

La primera escena en Star Wars (Una nueva esperanza, trilogía original) nos muestra el asalto de una nave imperial, capitaneada por Dark Vader, contra una nave rebelde donde viaja la princesa Leia que guarda los planos de la Estrella de la Muerte. Este conflicto da inicio a la historia pero no incita la aventura de Luke de forma directa. Lo que provoca que Luke se convierta en Jedi es la muerte de sus tíos.

El incidente incitador

En este sentido, estudié el inicio de las historias que más me gustan, independientemente del formato. Casi todas comienzan con acción: un asesinato, un robo, un accidente o un despido. Empezaban con una situación que muestra la autentica naturaleza de la historia que vamos a conocer, aunque dicha escena tenga una conexión difusa como incidente incitador.

Lo que provoca a Frodo que salga a destruir el Anillo Único es recibirlo tras la marcha de Bilbo y que Gandalf desvele su verdadera naturaleza. Pero si nos fijamos, la película comienza con una guerra de las razas libres contra los ejércitos de Mordor. Existe relación pero el verdadero objetivo de estas escenas es avisar sobre lo que acabaremos encontrando si continuamos con la historia.

El problema con el incidente incitador es cuando los personajes requieren de mucho tiempo para comenzar la aventura. Para evitar el desinterés implementamos una trama secundaria, con su propio gancho a pequeña escala que atraiga a los lectores. Nuestro objetivo, aparte de generar emociones, es plantear preguntas que a lo largo de la trama serán respondidas. Si una historia comienza con un caso de asesinato no esperamos que acabe con unos protagonistas encontrando el amor verdadero, al menos en la trama principal.

Espero que esta información os sirva para sacar un mayor partido a los comienzos de vuestros escritos. Por otro lado, os aviso que a partir de ahora mi libro Sinfonía de calamidad estará disponible en Amazon. Una buena excusa para conocer de primera mano mis relatos de ciencia ficción y fantasía.

3 Libros para aprender a escribir

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Los libros para aprender a escribir son cruciales para acabar bien una novela

Toda persona que se dedique o intente vivir de la escritura necesita mejorar a cada momento. Existen cientos de blogs, cursos, libros para aprender a escribir y todo un sinfín de productos para desarrollar nuestras habilidades, pero en general las soluciones eficientes requieren pagos de importantes cantidades de dinero. Vivimos en un mundo bombardeado por el marketing, nos asaltan con fórmulas maravillosas por las que nos cobran cientos de euros y a veces ni siquiera están a la altura de lo que buscamos.

En este sentido me gustaría recomendar 3 libros para aprender a escribir y también mejorar nuestra escritura y narrativa. Tres obras que han servido para aumentar mis habilidades y entender cada uno de los elementos que componen toda buena historia. Pueden parecer pocos pero son los únicos que he leído que aportan un verdadero valor. Los he seleccionado tras devorar decenas de títulos donde he encontrado un montón de humo, falsas promesas que nunca cumplen. Aunque tampoco he leído todo lo que existe. Algunos de los descartados contenían puntos interesantes pero conjuntados con excesivo relleno.

Escribir ficción

escribir ficcionEstamos ante un increible manual de la prestigiosa academia de escritura de Estados Unidos Gotham Writer´s Workshop. Todo un referente sobre escritura y los secretos que guarda la narrativa.  Aprende a desarrollar a partir de una idea cuentos y novelas sin trabas. Ideal para escritores nóveles, sin conocimientos de narrativa y recursos literarios de una obra de ficción.

La obra hace un recorrido por todos los elementos que contiene una historia de ficción: narrador, personajes, tramas, recursos narrativos, etc. Cuenta con explicaciones sencillas de entender y ejercicios practicos de cada tema expuesto. Si tuviera que aconsejar un único libro para aprender a escribir, sin duda sería este.

Trucos para escribir mejor

trucos escribir mejor carlos salasUn libro de Carlos Salas, un manual pequeño de poco más de cien páginas a un precio bastante económico. En él encontramos consejos sobre escritura para mejorar la gramática, las sintaxis. Aprenderemos a captar la atención de los lectores y que llegue nuestro mensaje. Un título sencillo pero directo y muy eficaz.

Si queremos profundizar en la lengua y desarrollar nuestros textos con una fórmula profesional, aquí encontraremos los tropiezos más comunes a los que nos enfrentamos los escritores nóveles. Yo suelo ser bastante reticente con libros de esta índole pero me sorprendió mucho. Gracias a él, obtuve mis primeros avances en la escritura. Muy recomendado.

El guion

el guion robert mckeeLibro escrito por Robert Mckee donde encontramos toda la teoría sobre narrativa. Si el anterior título contenía consejos para escritores principiantes, El guion es un manual de referencia para todo aquel que quiera alcanzar la maestría escribiendo sus propias historias.

Aunque enfocado hacia el mundo del cine, el libro va desentrañando todos los elementos que debe contener toda buena historia. Habla de estructura, trama, personajes y cualquier otro elemento indispensable para desarrollar nuestras novelas. En mi opinión, es un título imprescindible para todo el que escriba historias, sin duda os hará crecer como autor.

Si conocéis más libros para aprender a escribir compartidlos en los comentarios.

Receta para crear verdaderos protagonistas

crear protagonistas
Los protagonistas disponen de objetivos y fuerza de voluntad

Crear un buen protagonista es indispensable para que funcione nuestra historia. Aunque pueda parecer un personaje como otro cualquiera, la realidad es que sobre él recae la responsabilidad de conducir al lector por la historia principal. Sus acciones están relacionadas con los sucesos más importantes de la trama, por lo que todo autor debe introducir algunas características a este tipo de personaje. Con los siguientes consejos espero que aprendáis cómo desarrollar verdaderos protagonistas.

Cuentan con fuerza de voluntad

La fuerza de voluntad del protagonista será lo suficientemente grande para que sus decisiones impliquen cambios en su vida, sus decisiones tendrán significado y a veces consecuencias irreversibles. La forma que tienen los personajes de dirigir la trama es por medio de decisiones. Aunque esto no quiere decir que estén durante toda la aventura en conflicto contra adversidades.

A veces sus decisiones serán erróneas, pero nunca se quedará a la espera de que el destino solucione sus problemas con fuerzas aleatorias o externas.

Tienen deseos y objetivos

Los deseos y objetivos del protagonista son metas conscientes que tratará de alcanzar por medio de su fuerza de voluntad. La meta puede ser muy variada como alcanzar un sueño, una necesidad o conseguir un objeto útil o valioso, pero siempre debe contar con la condición de conocer previamente dicha meta.

Del mismo modo, el deseo del protagonista puede cambiar a lo largo de la historia, adaptándose a sus necesidades o dependiendo de la situación en que se encuentre.

Deseo inconsciente y contradictorio

Esta característica es opcional pero dota de mayor profundidad al protagonista. A veces el deseo consciente surge por presiones externas como responsabilidades o el qué dirán. Otras veces el personaje simplemente guarda una meta en su subconsciente que él mismo desconoce.

El deseo inconsciente pone en conflicto al protagonista, produciendo situaciones contradictorias que cuestionan lo que se espera de él contra lo que realmente quiere.

Convicción con su meta

El objetivo cuenta con un significado relevante para el protagonista. Cree en él y por ello lucha contra la adversidad para conseguirlo. El objetivo está relacionado con la personalidad del protagonista y su entorno. No buscará lo mismo un personaje mezquino y mentiroso que otro valiente y honorable.

Oportunidad para conseguir su deseo

Al igual que su deseo tiene que ser convincente, también deberá ser posible. El tiempo y esfuerzo que gasta en obtenerlo está justificado por su recompensa, aunque al final no lo consiga.

Aunque solo disponga de una oportunidad, por mínima que sea, y para ello deba enfrentarse a otros aspirantes, la meta del protagonista siempre podrá ser alcanzada en algún punto de la trama. También aprenderá o contará con las cualidades y características que le conducirán hasta su meta.

La empatía

Da igual que el protagonista desprenda simpatía o sea un incomprendido, la empatía es crucial para congeniar con los lectores. La empatía implica que otros serán capaces de ponerse en su lugar, comprender su situación y decisiones. Si el público entiende las razones de sus actos, habremos creado un fuerte vínculo entre ellos y la historia. Para ello, lo mejor es mostrar sus sentimientos, su día a día y transmitir las razones que le mueven.