Cómo escribir un libro: guía básica de narrativa

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Cómo escribir un libro es la duda que tiene el escritor novato cuando se frustra durante la creación de su historia. Pienso que es una pregunta que debería hacerse todo escritor, y por supuesto resolverla, antes de terminar su libro. Escribir no es un paseo por el parque, es el arte de contar, en este caso, historias a sus lectores. Escribir un libro de ficción requiere conocimientos de narrativa, aprender recursos y construir un mundo lleno de personajes creíbles. En los últimos años he encontrado sobre todo a escritores que se preocupan más de encontrar fórmulas para tener éxito con su libro, marketing, que de aprender a contar buenas historias. Aunque atraer a lectores sea necesario para triunfar en este mundo, desarrollar bien una historia es indispensable para que gusten tus libros y sean recomendados.

Cómo escribir un libro: guía básica de narrativa es un manual que recopila todo lo que he aprendido para desarrollar una historia a partir de una idea. Hace tres años empecé a escribir mi primera novela pero mi inexperiencia me condujo a reflexionar, a preguntarme qué estaba haciendo mal. En vez de publicar un libro mediocre decidí empaparme de conocimientos, leer libros de narrativa (aunque los mejores están orientados a cine), aprender los principales recursos, enterarme cómo trabajan los profesionales pero sobre todo descubrí que escribir es un arte que no se aprende en un día. Practiqué con decenas de relatos, publiqué mi primer libro Sinfonía de calamidad y ahora hago lo propio con el manual de narrativa.

Muchos autores noveles dicen que cuentan con grandes ideas, pensando que les llevarán al éxito sin ninguna duda, cuando lo más importante es cómo contar una historia. La idea más sencilla puede sugerir fuertes sentimientos si aprendes cómo. Los siguientes puntos son un avance de lo que encontrarás en Cómo escribir un Libro: guía básica de narrativa.

1. Conocer la teoría básica

La teoría suele ser la parte más tediosa de toda disciplina. Todo escritor debería conocer los tipos de narradores y la estructura narrativa clásica. Puede parecer información trivial pero saber, por ejemplo, que el narrador en primera persona es mejor para que el protagonista simpatice con los lectores o el narrador en tercera persona nos proporciona mayor libertad para contar sucesos puede ser clave para decidir el más óptimo en la obra que pretendemos escribir.

Del mismo modo que la estructura narrativa clásica se puede complicar si aplicamos varias subtramas y cada una cuenta con su propia introducción, nudo y desenlace. Por otro lado, hay métodos para atrapar a los lectores desde la primera página con las estructuras in medias res o in extrema res.

2. Las tramas maestras o universales

Las tramas son los diferentes tipos de historias sencillas que existen. Una historia de amor, una búsqueda, la ascensión o caída de un personaje. Entrelazando las tramas maestras construimos una red de sucesos que componen la historia completa. Una sola sirve para narrar una historia simple pero conociendo todas podemos dotar a nuestras obras de diferentes protagonistas cada uno con su propio objetivo.

Algo que horroriza a los escritores novatos es la sinopsis. Las tramas nos enseñarán cómo hacerla porque nos ayudan a saber de qué va nuestra obra.

3. La escaleta

La escaleta es una herramienta fundamental para los escritores menos experimentados, e incluso para los profesionales, que buscan escribir un libro. Se trata de un esquema que detalla las escenas de nuestra historia. Con ella creamos una estructura a partir de las tramas para luego desarrollar con la acción, descripciones y diálogos.

La escaleta nos ayuda a organizarnos. Es maleable y cada autor puede construirla de diferentes maneras: con esquemas, fichas, resumiendo con palabras, diagramas de flechas, etc. Nos proporcionará una visión global de la historia para cambiar, combinar o eliminar escenas con anterioridad sin necesidad de reescribir toda la obra de nuevo.

4. La premisa, la idea controladora para desarrollar una historia

La premisa es la primera pregunta a partir de la que comenzamos a desarrollar una historia, ¿qué pasaría si los juguetes tuvieran vida cuando no hay personas presentes? ¿Qué pasaría si pudiésemos viajar en el tiempo? ¿O si al llegar a casa, después de un duro día de trabajo, nos encontramos un cadáver? La premisa nos ayuda a imaginar situaciones hipotéticas que van tomando forma hasta definir la idea controladora.

La idea controladora sería una frase que resume la historia, una idea en torno a la que gira la trama con un valor positivo o negativo. Por ejemplo, la amistad siempre prevalece o todo amigo tiene un precio. Nos sirve para conducir a los protagonistas hacia dicha conclusión. No tiene que ser un tema enrevesado, por ejemplo en las aventuras, e incluso podemos obviar la idea controladora hasta que surja mientras escribimos, pero conocerla nos ayudará a establecer una relación coherente entre el transcurso de la historia y el final.

5. El viaje del héroe

El viaje del héroe es la estructura narrativa que utilizan la mayoría de historias famosas como Star Wars, El Señor de los Anillos o Matrix. Es un arquetipo que incluye diferentes etapas y personajes donde el protagonista tiene una llamada a la aventura para luego embarcarse en un viaje, superarse y vencer a la adversidad. Una serie de pasos con los que podremos estructurar nuestra historia sin importar el género de la novela. Las etapas del viaje pueden utilizarse de manera literal en una aventura o metafórica en una historia de amor.

El viaje del héroe dispone de tanto éxito por ser un reflejo de los problemas que sufren las personas a lo largo de la vida. Un viaje que vivimos cuando pasamos de la adolescencia a la etapa adulta, cuando tenemos que mudarnos a otra ciudad por cuestiones de trabajo o cuando sufrimos un problema grave. Es un arquetipo cíclico que busca completar al personaje.

6. Recursos narrativos

Los recursos narrativos son herramientas que nos sirven para construir la trama y a la vez ganar el interés de los lectores. Cliffhanger, macguffin o foreshadowing son algunos ejemplos. También existen los recursos negativos que pueden restar valor a la obra como deus ex machina o el arquetipo de personaje Mary Sue.

7. Acción, diálogos y personajes

Acción, diálogos y personajes son elementos que utilizará el escritor para conducir la historia. Deben contar con mayor importancia que las descripciones. Unos personajes creíbles con diálogos diferenciados proporcionarán mayor realismo e inmersión. Existen preguntas para dotar a los personajes de mayor realismo como cuál es su objetivo, qué hace para conseguirlo o qué consecuencias tienen sus acciones durante el proceso.

8. Termina el primer borrador

El objetivo primordial del escritor es finalizar el primer borrador de la obra. Se trata todavía de una versión muy distinta del libro que será publicado. El primer borrador nos servirá para trabajar en la versión final. Suele contar con numerosos fallos no solo gramáticos u ortográficos sino de estructuras e incoherencias narrativas.

El primer borrador es una versión que requerirá de numerosas lecturas y modificaciones. Cuando hayamos revisado correctamente el texto estará preparado para enviar a los lectores beta para que nos cuenten su opinión.

9. Mucho más en el libro

Lo que os cuento aquí es un resumen, cada apartado citado anteriormente se encuentra desarrollado en Cómo escribir un libro: guía básica de narrativa. Cómpralo en Amazon, está disponible tanto en formato físico como digital. Os cuento todo lo que he aprendido todos estos años sobre narrativa, un verdadero manual para escritores principiantes. Además, doy numerosos consejos de escritura, para superar el bloqueo creativo e incluso algunos ejercicios para practicar si os quedáis sin ideas.