La Nueva Ola: el gran cambio en la ciencia ficción

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Ilustración Space Opera por Frank Frazetta

La ciencia ficción de antes

La Nueva Ola (New Wave o New Things en inglés) fue una corriente literaria que nació durante la década de los setenta con el objetivo de revolucionar la ciencia ficción. En los años anteriores, el Space Opera era la corriente más popular dentro de la ciencia ficción. Colosales imperios galácticos y sus multitudinarias batallas entre humanos y alienígenas llevaron al género a un punto de estancamiento.

Los mundos del Space Opera presentaban planetas muy diversos y originales, con sus propias atmósferas y especies. Pero sus personajes acabaron cayendo en unos estereotipos excesivamente planos, al igual que sus tramas. Este subgénero tomaba como referencia el viaje del héroe de la forma más evidente, sin ahondar en las ideas o en las metáforas, con un claro enfrentamiento entre héroes y villanos, diferenciando con precisión entre el bien y el mal, o tratando de salvar a la eterna dama en apuros.

El nacimiento de la Nueva Ola

En el año 1964, el autor británico Michael Moorcock quiso cambiar el panorama de la ciencia ficción, alentando a una experimentación que proporcionara de mayor realismo a los personajes. Para ello, tomó el trabajo de editor en la revista New Worlds donde exigió a los autores ahondar en los elementos narrativos centrados en la psique de los personajes. Trató de alejarse del estereotipo de personajes planos de la ciencia ficción anterior.

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Portada de New Worlds

La Nueva Ola trajo nuevos temas con sus relatos. Se comenzó a hablar de sexo sin tapujos, criticaron las religiones y su influencia en la sociedad e incluso añadieron protagonistas con mentalidad de psicópata que contrastaban con los tipos buenos de antes.

La influencia dentro del género

La revista británica revolucionó el panorama. Se quedó atrás la ciencia ficción de divulgación o de aventuras. El escritor norteamericano Harlan Ellison decidió crear en 1967 una antología de historias de ciencia ficción llamada Visiones Peligrosas. Se inspiró en la tendencia de New Worlds. Reunió a autores de renombre como Philip K. Dick, Robert Silverberg, Frederik Pohl, Philip José Farmer, J. G. Ballard, John Brunner o Norman Spinrad entre otros. Incluso contaba con el prólogo de Isaac Asimov.

La ciencia ficción con su nueva tendencia se preocupó más por el futuro de ahora que por el futuro lejano. La tecnología repercutía en el mundo donde vivían y se quiso mostrar. Las consecuencias de la contaminación o la deshumanización que acarrea la tecnología se vuelven temas más recurrentes que la colonización de otros planetas. Encontramos una sociedad más pesimista que los mundos idealizados de sus predecesores. Las drogas, la delincuencia, el abuso de poder o la pobreza se instalan para trascendencia del género. Ganando en calidad y profundidad.

La Nueva Ola atrapó a nuevos lectores, antes la ciencia ficción se veía como literatura para adolescentes. También hubo autores que renegaron de estas ideas y trabajaron corrientes literarias distintas.

En 1970 salió el último número de New Worlds, el 200. Los grandes distribuidores se volvieron contra la revista debido al lenguaje obsceno que contenía. Entonces, la corriente se dio por finalizada.

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Neones, tecnología y decadencia con el cyberpunk

A pesar de su fin, los temas y la nueva profundidad no quedaron en el olvido. La ciencia ficción ganó en calidad literaria con el desarrollo psicológico de los personajes, con sus temáticas más adultas y cercanas. Incluso surgieron nuevos subgéneros como el cyberpunk, considerado por algunos el predecesor de la Nueva Ola.

@NeoToki0

Próximamente reseñas

Al fin me he agenciado un Kindle Paperwhite. Ahora podré leer muchos ebook indies de gente que sigo o me han parecido interesantes, en el PC me resulta imposible. He pensado que es buen momento para comenzar con las reseñas, para dar un poco más de contenido y diseccionar historias. Contando lo que hacen bien y mal para seguir aprendiendo. Aunque todavía no tengo muy claro cómo enfocar dichas reseñas. Pronto se verá.

Si me contáis qué valoráis en una reseña me sería útil. También si queréis recomendar títulos de ciencia ficción o fantasía por favor utilizad los comentarios. Aunque sed un poco humildes y no hagáis spam de vuestro propio libro.

@NeoToki0

El regalo

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Hiro atravesaba las dunas barriendo su frente con sudor. El sol dibujaba con la luz toda la superficie de la arena, sin dejar un solo rastro de sombra. La cantimplora estaba repleta de agua pero su objetivo no era hidratar al viajero.

Pronto aparecieron los restos de una civilización antigua. Crecían algunos pilares desde donde colgaban tripas de cables, también había esqueletos gigantes de lo que antaño fueron guardianes y sobre todo hileras de crucifijos sin nombre donde descansaban muertos sin nadie que los recordara.

En el centro de las ruinas se erigía una estructura piramidal. Hiro ascendió por los escalones de chapa, con cuidado de no tropezar con el cableado suelto. En la cima esperaba un pilar con una cúpula destruida de la que solo quedaban unos dientes de cristal afilados como cuchillas guardando el interior. Hiro abrió con cuidado la cantimplora y vertió el agua sobre la tierra, empapando el brote de hierba reseco que asomaba con timidez.

Un movimiento pesado le alertó. Tiró la cantimplora dentro del cristal y desenfundó la pistola de plasma. Una figura gigante se alzaba cubierta por cataratas de fina arena, uno de los guardianes todavía funcionaba.

Hiro disparó sobre el pecho del gigante. La cubierta deteriorada por el paso del tiempo se fracturó en mil pedazos, como si en el pasado hubiera sido una figura de arena. Pero antes de caer, adelantó el brazo mecánico sobre Hiro, siendo clavado dentro de la cúpula. Cubriéndolo todo de sangre y carne.

A la semana, el brote de hierba mostró su agradecimiento en forma de una hermosa flor.

@NeoToki0

Storytelling: el arte de escribir

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Alicia en la fiesta del té

Escribir una historia es un proceso complejo. Necesitamos algo interesante que decir y saber plasmar las ideas con palabras, pero también encontramos el problema de cómo contarlo. La forma de contar una historia es la diferencia entre enganchar a un lector o aburrirlo para que pierda el tiempo en otra cosa. De este concepto nace el storytelling, una metodología para atrapar a los lectores con nuestro mensaje.

¿Qué es el storytelling?

Podemos definir el storytelling como el arte de contar historias. Es la forma de aprovechar los recursos narrativos, personajes y ambientación, para despertar los sentimientos del lector. El storytelling no se limita a la narrativa, es una técnica muy extendida en el mundo del marketing donde relacionan un producto con emociones para alcanzar mayores ventas.

Siendo más específico, el storytelling es una serie de técnicas o de herramientas para atrapar al lector por medio de los sentimientos, manteniéndolo en un estado de predisposición ante el mensaje que vamos o estamos contando.

¿Cómo utilizar el storytelling?

La clave al utilizar el storytelling es que los lectores se sientan identificados. Quieren ser los protagonistas de la historia, sumergirse en sus relaciones y experiencias, quieren sentirse héroes. Alcanzar el dominio del storytelling requiere experiencia, por ello, antes necesitamos algo que contar.

Buscar soluciones para enganchar a los lectores sin tener una historia bien planificada y desarrollada es como comprar un casco de carreras para la moto que todavía no tenemos. Escribe, experimenta cambiando los roles de los personajes, prueba con diferentes introducciones y nudos, prueba con finales abiertos. Idea todas las tramas que se te ocurran, pero sobre todo diviértete desarrollando y escribiendo.

Después de trabajar duro la escritura es momento de diseñar experiencias que atrapen a los lectores e inviten a conocer toda la historia en profundidad.

1. Conoce a tu público

Conocer al público objetivo nos sirve para saber cómo comunicarnos. El lenguaje que utilizamos o los recursos tienen distintos efectos para cada persona. Por ejemplo, un público adolescente se sentirá identificado si la trama se desarrolla en torno a una escuela, como Harry Potter, donde vemos compañeros cercanos, rivales, profesores amables o duros como tiranos, pero sobre todo encontramos elementos del día a día de los jóvenes. Los adultos, por su parte, esperan temas más crudos sin necesidad de tabúes.

Si escribimos una historia de ciencia ficción podemos introducir algún guiño a un clásico famoso que saque una sonrisa del lector habituado a dicho género.

2. Despierta emociones

Los sentimientos son un lenguaje universal que entienden todas las personas, con ellos creamos empatía. Si somos capaces de conectar con los lectores se sentirán identificados con la historia.

Cuando un protagonista se enfrenta a pruebas o problemas hay que reflejar los sentimientos de impotencia y frustración. El lector debe sentir cómo flaquean, cómo se equivocan o buscan motivaciones. Cuando superen las dificultades el lector sentirá alivio.

Recordemos que las personas no somos perfectas, lo defectos nos definen, así que los personajes con defectos serán más creíbles e identificables para el lector. Aléjate de arquetipos como Mary Sue a no ser que te dirijas a un público joven o poco experimentado en narrativa.

3. Utiliza un gancho

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El gancho. Toy Story.

El comienzo de una historia es clave para conectar con el lector. Los primeros compases deben presentar preguntas, incógnitas o problemas que despierten el interés, el deseo de saber más. Los lectores buscarán cualquier excusa para dedicarse a otra tarea.

Un gancho es un recurso para despertar tensión o dudas. Por ejemplo, una novela comienza con un detective que se despierta porque alguien aporrea la puerta de su casa violentamente. Al abrir se encuentra con su vecino tratando de asesinarlo pero muere durante la trifulca. Presentaba síntomas de algún tipo de droga que le provocaba el estado agresivo. Dicha situación da pie a querer saber qué ocurre y por qué.

Pero los ganchos no se limitan al comienzo de una historia, las preguntas y los problemas se deben dosificar durante la trama. Superar retos y resolver dudas generará satisfacción pero siempre manteniendo el ritmo. Los cliffhanger son ideales para finalizar capítulos si los proponemos de la manera adecuada.

@NeoToki0

 

[Relato] Un acto de amor

Crónicas de la Biblia de Aglaia IV

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Capítulo anterior

—La dirección indica el siguiente cruce —dijo Astra.
—Lo mismo dijiste antes —reprochó Giles.
—Lo dije antes de que nos llevaras por el lado equivocado.
—¡Solo te sigo!
—¡Calla! —instó Astra—. Hemos llegado.
Una hilera de chabolas formaba el callejón. Unos niños quedaron absortos al ver a la pareja pasar por allí, corretearon alrededor de ellos con sus ropas roídas y los rostros llenos de mugre. Pocas veces encontraban unos aventureros en su zona de juegos.
—¿Estás segura que nos pagarán bien? —comentó Giles.
—Sí, en el anuncio de la posada hablaba de una generosa recompensa. Quienes buscan los servicios de un hechicero saben a lo que se enfrentan si no pagan el precio acordado. Es aquí.
A Astra le llamó la atención una pequeña talla de madera con forma de demonio sobre la puerta. Cuando llamó, alguien entre abrió y asomó su ojo por la ranura.
—¿Quién es? —dijo una voz de mujer.
—¿Vania? Soy Astra. Leí el anuncio que dejaste en la posada, soy hechicera.
La puerta se abrió del todo.
—Adelante —dijo la joven—. Sed, bienvenidos.
La chica era de una hermosura imposible de explicar aunque vestía ropas humildes. Lucía un pelo color azabache que le llegaba hasta la cintura. La casa era pequeña pero acogedora, la ventana no dejaba entrar mucha luz. Vania les invitó a sentarse y ofreció una taza de té verde.
—Necesito ayuda con mi amado, Ícaro. Pasó hace varias semanas, comenzó a sentirse más fatigado y cansado de lo normal. A pesar de guardar cama y alimentarse todo lo que pudo, la situación empeoraba a cada día que pasaba. Ahora apenas tiene fuerzas moverse. Estoy muy preocupada.
—Astra no es una curandera —cortó Giles.
—No te metas —espetó la bruja—. Supongo que si me necesitas es porque imaginas que se trata de alguna maldición.
—Sí —respondió la joven.
—Entonces condúceme hasta él.
Vania agachó la cabeza y cerró los puños.
—No puedo —dijo—. Su familia no le permite verme, llevamos nuestra relación a escondidas. Él es un noble, y yo….
Las lágrimas no le dejaron terminar.
—¡Vamos! No te pongas así —dijo Astra tratando de calmarla—. Dime dónde vive, nos ocuparemos nosotros.

* * *

En el barrio rico todas las viviendas estaban resguardadas por muros de piedra. El hogar de Ícaros lo precedía un pórtico de acero en forma de alas.
—Solo queremos ver a Ícaros —replicaba Astra—. Si es una maldición lo que padece lo curaré.
—No necesita la ayuda de ninguna vagabunda —impuso el noble entre los guardias de la entrada—. El problema de Ícaros es esa fulana, seguro que le ha transmitido alguna enfermedad rara.
—¿Enfermedad?
—Sí, esa mujer es una puta. Mandé a uno de mis hombres para confirmarlo. Largaos de aquí o llamaré a la guardia.

Astra y Giles se marcharon dando la vuelta por el recinto.
—Esto cada vez se pone más turbio —bufó Astra.
—Si se quieren deberían dejarlos en paz —sugirió Giles—. Siempre que los dos estén de acuerdo.
—¿Notaste algo raro en Vania?
—Dudaba de dónde sacaría el dinero para pagarte. Ahora lo sabemos.
—No me refería a eso. Le envolvía un aura mágica, no es humana.
Astra permaneció pensativa.
—De todos modos si no vemos a Ícaro no nos pagaran —agregó—. Me dan igual sus problemas.
—No todo en la vida es dinero.
—Sin dinero nos moriremos de hambre. Además, te recuerdo que estás en deuda conmigo por permitirte acompañarme.
Pararon en el punto opuesto de la entrada.
—Quédate vigilando —dijo antes de escalar el muro.
En el otro lado todo era tranquilo. Los pájaros cantaban al ritmo del agua que corría por la fuente. Las esculturas adornaban la vegetación colorida. Astra percibió a dos guardias patrullando pero resultó fácil evadirlos entre los matorrales.
Espió las ventanas del edificio hasta que encontró una habitación donde la luz del sol entraba abrigando a una persona en la cama.
—Tú debes de ser Ícaro —anunció mientras saltaba por la ventana.
—Me sorprendería de ver a alguien entrada por la ventana si no la hubiera usado cientos de veces para salir —dijo con voz débil.
—Querrás decir para escapar a ver a Vania.
Astra se acercó y encontró a una persona consumida, casi en los huesos, con aspecto de anciano.
—¿Te manda Vania? ¿Cómo se encuentra? Hace días que no sé de ella.
—Preocupada por ti, por lo demás perfecta. Me envió para ayudarte.
Extendió los brazos y clamó un hechizo de sanación en la lengua antigua. Posó las manos en las extremidades y masajeó las articulaciones. Después, examinó el pecho y el estómago.
—¿Te sientes más relajado?
—Sí —dijo Ícaro con fuerza—. ¿Me has curado?
—No, solo es un hechizo de regeneración. Ya estabas curado. Tardarás un mes en volver a la normalidad, quizás más. Hasta entonces descansa.
—¿Qué me ocurría?
—¿Sabes lo qué es Vania en realidad?
—Sí.
—No me refiero a ser prostituta sino que no es humana.
—Lo sé, no me importa. La amaré siempre.

* * *

Astra pidió a Vania que se encontraran en las afueras de la ciudad, junto a un gran roble que se erigía en un claro del bosque. La joven llegó a la hora convenida, con la ropa humilde de siempre y una tranquilidad rebosante de tristeza.
—Sabías el problema desde un principio, ¿verdad? —dijo la bruja.
Vania asintió. Parte de la ilusión había desaparecido, sus ojos se volvieron totalmente oscuros, sin iris. La lengua asomaba bífida entre los labios y sobre la cabeza adornaban cuernos de cabra. Lanzó una bolsa.
—Es todo lo que tengo, todo tuyo.
Astra agarró el dinero al vuelo y dirigió la palma de su mano contra el demonio.
—Los súcubos encantáis a vuestras victimas para mantenerlas bajo control, pero a veces el hechizo se refleja y os enamoráis mutuamente. ¿Pensabas que prostituyéndote se salvaría?
—También traté de abandonarlo, pero mi amor es demasiado fuerte.
—¿Sabes que si él muere se romperá el hechizo y te olvidarás de él?
—Sí. Prefiero que él se libere.
—Entonces cierra los ojos.
La bruja cantó el hechizo, agarró la trenza pelirroja que colgaba de su cuello para amplificar el efecto y miró por última vez al súcubo. Permanecía serena, a diferencia de Astra que le temblaban las piernas y se le quebraba la voz.
—¡Pilar de llamas! —gritó con lágrimas en los ojos.
Una columna de fuego rodeó a su objetivo, desvelando las garras de las manos y las pezuñas de los pies. El fulgor desintegró el cuerpo hasta que solo quedaron cenizas.

Continuará…

@NeoToki0

4 Claves para escribir diálogos creíbles

consejos escribir diálogos

Los diálogos son unos de los recursos narrativos que más nos cuesta dominar a los escritores. Con los diálogos dotamos de personalidad a los personajes además de ser la única forma que tienen para interactuar con su propio mundo ficticio. Con estos 4 consejos que presento a continuación espero que os resulte más fácil escribir unos diálogos creíbles.

1. El personaje debe contar con una voz propia

Cada personaje tiene una voz propia que lo diferenciará de los demás. La voz del personaje lo representa, es la forma única y característica con la que se comunica. Debemos evitar utilizar la voz del escritor en los diálogos o que las voces de los personajes sean iguales.

Recomiendo crear una lista con las cualidades de cada personaje para tenerlas en cuenta al escribir sus diálogos. Un niño empleará oraciones más sencillas donde reflejará inocencia e imaginación. Una persona mayor denotará una mayor experiencia en lo que dice o quizás sea olvidadizo. Otra relacionada con el mundo del crimen será mal hablada o cuidadosa con lo que comunica o con quien habla.

Siempre evitaremos incongruencias. Alguien experimentado en un campo concreto como la medicina, naturaleza o mecánica deberá estar relacionado con dicha materia. No tiene sentido un personaje que trabaja de jardinero hablando sobre una compleja teoría de mecánica cuántica.

2. El diálogo variará según la situación del personaje

La voz de un personaje variará dependiendo de la situación. Entendiendo situación por el lugar o momento donde se encuentra. La situación de un personaje puede marcar estados de ánimos o un protocolo a cumplir.

No es lo mismo hablar en un bar, donde no nos preocupamos por alzar la voz o usar palabras malsonantes, que en una reunión de trabajo, donde utilizaremos un vocabulario más específico y mantenemos un orden a la hora de comunicarnos.

La situación también proyecta sentimientos. Hablar sin experiencia ante un gran público reflejará vergüenza o timidez, los diálogos durante una batalla presentarán furia y agresividad o una zona tranquila será más apacible. Sin olvidar situaciones de tristeza, miedo, odio, etc.

3. El personaje hablará dependiendo de su interlocutor

El interlocutor condiciona el diálogo, al igual que la situación. Mostramos más prudencia y respeto cuando hablamos con desconocidos que cuando lo hacemos con alguien de confianza. Por ejemplo la diferencia de pedir un plato en un restaurante a pedir un favor a un amigo o familiar.

Jugar con la situación y el interlocutor proporciona riqueza en los personaje y crea momentos de tensión en la trama. En un castillo, los personajes se codean con reyes y nobles aparentando grandeza pero luego hay duras críticas por las espaldas. Si presentamos una enemistad entre dos personajes, estos se mostrarán precavidos y mentirosos de cara a la corte para guardar las apariencias pero en privado se perderán el respeto y dialogarán con lengua afilada.

4. Evitar decir lo innecesario

Los personajes deben evitar en todo momento ser unos meros informadores. No existen para explicar a los lectores los detalles de la trama o elementos de la historia. Recordemos el clásico no digas sino muestra. Los diálogos deben ser naturales, siempre contando algo de los personajes o provocando el avance en la historia.

Si forzamos los diálogos parecerán poco creíbles. Informar es una de sus funciones, pero siempre trabajando las formas y haciendo uso de la sutileza para que los personajes no parezcan simples pregoneros. Evitando hacer referencia una y otra vez a lo mismo para que el lector entienda la situación. El lector se comprenderá de lo sucedido por los detalles, no por repetición.

@NeoToki0