La dualidad entre el bien y el mal en las historias de fantasía

Las historias de fantasía se suelen desarrollar entorno a un conflicto, una lucha de los protagonistas contra las adversidades provocadas por un villano. La eterna disputa entre el bien y el mal es la fórmula más sencilla y conocida, dos extremos opuestos que nunca se pondrán de acuerdo y su resolución marcaran el destino de todos. Pero ¿qué es el bien y el mal?

La alta fantasía o épica

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La Compañía del Anillo. Ilustración de Angus McBride

En este género literario el bien y el mal están claramente definidos, inclusive en la fantasía heroica donde impera la espada y la brujería. El bien es sinónimo de luz, de la bondad y de belleza. Los caballeros que defienden el bien portan armaduras de metales nobles, son altruistas, siempre se esfuerzan por enfrentarse al mal, a la oscuridad, a seres repugnantes, marchitos y corruptos que sirven a un señor oscuro con un nombre prohibido de pronunciar. El único fin de los malos es destruir y corromper el mundo tal y como se conoce porque sí. Es costumbre que los buenos sean cercanos a la realeza o descendientes de un linaje noble que siempre se han sacrificado por su pueblo y por los suyos.

Con la publicación del Señor de los Anillos, obra magna de J. R. R. Tolkien, se popularizó para el gran público un género que siempre se había estigmatizado como literatura juvenil, a pesar de su calidad y autores de renombre. Tolkien asentó las bases del género y después de él muchas publicaciones intentaron emular su fórmula con mayor o menor éxito. En el Señor de los Anillos el enfrentamiento entre el bien y el mal es claro, reyes aliados con razas tan puras como los elfos luchan por la libertad de la Tierra Media contra Sauron, el enemigo de todo, junto a sus hordas de seres infames. Una descripción algo brusca y falta de connotaciones que no hacen honor a tan gran historia pero ejemplifica a la perfección este cliché tan manido. Se ha hablado largo y tendido sobre la influencia del cristianismo en la alta fantasía ya sea de modo más o menos sutil, pero la lucha entre el bien y el mal ya se empleaba en los romances medievales y en otros relatos épicos de la mitología nórdica.

Cuando nos proponemos a escribir historias de fantasía tendremos que definir el enfoque del conflicto. Acercarnos a la alta fantasía es más sencillo a la hora de definir personajes y su contexto, para el lector será más fácil de digerir. El obstáculo será conseguir una historia atractiva y que sea sutil frente a los clichés. Además es fácil que se catalogue como literatura juvenil.

La baja fantasía

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El Matarreyes. Ilustración de Michael Komarck

El mundo real no se describe en términos absolutos, en la realidad no se debe catalogar con un estricto blanco o negro, más bien nos encontramos ante tonos grises. El bien y el mal son solo un punto de vista, una forma de definir fenómenos o personas para que nos sea más fácil de asimilar sus consecuencias. Las personas siguen sus intereses conscientes o inconscientemente de los efectos negativos que tienen sus acciones sobre otros; inclusos las buenas acciones tienen detrás resultados negativos que se ignoran.

La baja fantasía abandona los parajes idílicos y maravillosos para acercarse a la realidad, cayendo en un escenario sucio y sombrío. La época medieval fue un periodo oscuro y cruel, los reyes y nobles no eran grandes guerreros llenos de bondad sino que se acercaban más a lo que conocemos como tiranos, hacían guerras para ocupar territorios y por intereses económicos, no para liberar a los pueblos. En la baja fantasía no está clara la vinculación de los personajes en la balanza del bien y el mal, nada se cataloga en los extremos. Un claro ejemplo es Juego de Tronos de George R. R. Martin donde conforme avanza la historia te das cuentas de que cada personaje tiene sus circunstancias e intereses. Podemos identificarnos y comprender a alguien tan odiado como el Matarreyes cuando la narrativa muestra su punto de vista.

La baja fantasía requiere de un mayor trabajo en los personajes, en sus conflictos, intereses e incluso al inventar el mundo. Los protagonistas suelen ser antiheroes que conocen de cerca la pobreza, el mundo de la delincuencia y son rechazados por la gente corriente debido a su aspecto o procedencia. Este género es más atractivo para los lectores y saca un gran potencial de los personajes, como en el caso del brujo en la Saga de Geralt de Rivia.

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Geralt de Rivia. Ilustración de Alejandro Colluci

Existen otros subgéneros de la fantasía, lejos de los mundos medievales y los héroes con espada pero se apartan del conflicto entre la luz y la oscuridad o usan alguna fórmula similar para tratarla. Descubre los distintos tipos de fantasía.

Inspiración

Inspiración: “Estímulo que anima la labor creadora en el arte o la ciencia.

La también llamada musa, la fuente de ideas que nos hace avanzar en nuestros proyectos creativos. Es un error esperar a que llegue, perderemos nuestro preciado tiempo, pues es caprichosa e inesperada. Entender el funcionamiento de nuestra inspiración ayuda pero por mucho que lo deseemos es imposible de domar del todo. Por ello hay que continuar con nuestros proyectos, para cuando llegue te pille trabajando.
Si buscamos por Internet encontraremos numerosas listas detallando actividades inspiradoras, me han parecido más actividades relajantes que útiles. Ojo, el estar relajado y en un ambiente cómodo ayuda.
En mi caso concreto hay varias actividades que fortalecen mi inspiración.
La música, gran fuente de sentimientos. La música clásica, ópera, bandas sonoras, instrumentales e incluso electrónica, todas ellas evocan en mi cabeza escenas, situaciones para escribir. Me hacen ver mundos nuevos. Eso sí, canciones con letra en rara ocasión me ayudan, y si lo hacen lo que cuenta limita mis ideas, me inspiran sobre lo que hablan. Mientras más abstracta es la música más potente será nuestra inspiración.
Leer. Los textos me ayudan de dos maneras distintas. Primero con los estilos, ver como escriben otros autores, como se expresan y cuáles son sus recursos lingüísticos a la hora de presentar personajes, situaciones o escenarios. Si nos fijamos como lo hacen otros escritores donde se nos hace difícil, desarrollaremos mejores técnicas hasta encontrar nuestro estilo propio. También, leer, ayuda a inventar nuevas historias. Muchas veces prevemos que ocurrirá más adelante por los distintos acontecimientos. Cuando ese momento que esperamos no ocurre, ya tenemos una idea. En nuestras futuras historias puede pasar.
La lluvia de ideas. Cuando me quedo estancado a veces quedo con uno o varios amigos al que le comento o paso mis textos, me ayudan a buscar nuevas ideas o a modificar las que tengo. Por ello busca amigos para compartir tus historias, sin preocuparte de desvelarles secretos o partes inconclusas. Serán de gran ayuda para apreciar tus puntos fuertes y flojos, pídeles que no se corten en los aspectos negativos. Internet también sirve enseñar escritos, si tus amigos no son muy lectores.
Dibujar. Esto me sirve sobre todo para definir personajes, a veces los dibujo, no tienes que ser bueno en ello. A la hora de presentar al personaje me hace verlo con más claridad.

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Ahora quería comentar un caso concreto, sobre uno de mis relatos: Malditos. Si no lo has leído te invito a hacerlo. Corre, ahora desvelare algunos detalles sobre él. Es la historia de la que me siento más orgulloso, de momento.
La historia original de ese relato la escribí un par de años antes de editarla y darle la forma final. Poco tenía que ver con el resultado al publicarla. Cuando aparece el personaje femenino, la Hija de la Luna, sentía un momento de estancamiento creativo. Por aquella época salió un videojuego, Bloodborne, de fantasía en una ficticia época victoriana y de escenarios horripilantes. No tenía consola para jugarlo así que busqué la banda sonora.
Escuchando Moonlit Melody, escribí el momento que el protagonista escucha los canticos de la chica a la luna nueva, ella no cantaría sin esa canción. Para mí, ella canta esa misma canción en el relato.
Moon Presence me valió para inspirarme en los momentos de acción que suceden más adelante, para meterme en situación y soltar las palabras.
Por ello, explotad vuestras fuentes inspiradoras, porque esperar a que lleguen solas es mala idea. No perdáis el tiempo y escribid.

Frontera entre Ciencia-Ficción y Fantasía

Ciencia-ficción y fantasía comparten gran parte de la misma comunidad literaria, aunque muchos sólo lean uno de los géneros, el mejor ejemplo es verlos acompañados en los estantes de las librerías. Pero busquemos el límite que sirve de discusión para algunos, ¿dónde está la línea que marca la diferencia entre ambos géneros?
¿Es Star Wars fantasía o Sci-fi? Preguntemos a nuestros conocidos a ver que responden. También podemos crear una encuesta en alguna red social. Es interesante conocer la opinión de la gente pero existe el problema de las creencias que resta rigor al resultado, cualquiera puede opinar pero no quiere decir que tengan razón. A la hora de escribir hay que determinar una frontera precisa y clara.
Veamos definiciones (En este caso de la wikipedia):
Genero fantástico: “Es un género artístico en el que hay presencia de elementos que rompen con la realidad establecida. Se caracteriza por no dar prioridad a una representación realista que respete las leyes de funcionamiento del mundo.”
Ciencia-ficción: “Es un género especulativo que relata acontecimientos posibles en un marco imaginario, cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de las ciencias físicas, naturales y sociales.”
Concretando, la fantasía es subversiva. Invierte o destruye el orden establecido, viola las normas de la realidad. Por ejemplo con el uso de la magia o seres mitológicos. La sci-fi busca especular con las leyes en vigor y conocidas de la naturaleza, salvo que la historia lo indique y altere ciertas normas.
Volviendo con Star Wars, el poder de la fuerza acaba con toda base científica. Sí, tiene naves, viajes espaciales y extraterrestre pero aún con esas no desarrolla esfuerzo alguno por hacer ciencia. Planetas completamente desérticos con vida común, O completamente pantanosos, etc. Divide planetas como ecosistemas. Funcionamiento de la tecnología poco clara.
La saga toma elementos de sci-fi pero se sostiene en elementos de aventuras, la lucha del bien contra el mal más que especular sobre el mundo hipotético donde se desarrolla la acción.
Esto no significa que la guerra de las galaxias sea peor o mejor, e incluso me declaro fan, simplemente aprendamos a diferenciar el género de las obras.

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¿Para qué escribir?

Cuando comento a amigos y conocidos mi intención de escribir me achacan, la mayoría de veces, que no tengo futuro. Me dicen que la gente ya no dedica tiempo a leer y prefiere contenido más fáciles de digerir, como vídeos chorra por Internet. Me recomiendan desarrollar contenido del tipo audiovisual, incluso que me proponga crear un canal de youtube.

En parte entiendo lo que dicen pero igualmente veo un obstáculo en sus recomendaciones y mucha facilidad en opinar sobre los intereses ajenos. Para plasmar ideas en vídeo se necesita equipo y conocimientos de edición, además de soltura en diversos programas.

Las distracciones a las que nos vemos sometidos hoy día, gracias o culpa de las nuevas tecnologías, aumenta nuestro lado vago. Incrementa la tendencia a dejar de leer, nos acomodamos a que nos lo den todo masticado para que no nos pese al digerir. Para muchos leer es un esfuerzo. Triste.

Ahora bien, vivir de escribir, que tus libros sean un éxito y alcancen a la mayoría posible es un reto complicado. Así que si vamos a hacerlo que sea por otra razón que nos llene.

Escribir para aprender. Mejorar las estructuras gramaticales, aprender a expresarte y organizar las ideas que rondan por la cabeza.

También escribir para convertir mentiras en verdad, evadirnos un poco de la cruda realidad e inventar mundos nuevos, vivir experiencias que de otro modo nunca conoceríamos. Conocer personajes irreales. Con las palabras trasladamos a los lectores a mundos que no existen.

Para disfrutar y llenarnos de satisfacción al acabar un texto. Sentirnos orgulloso de la creación de uno mismo. Perdernos en las agujas del tiempo ante un papel vació.

Se escribe para crear y llenar de experiencias al lector. Evocar sentimientos verdaderos. Se escribe para disfrutar de la vida, llenarla de detalles hermosos, para reír y llorar, amar u odiar.

El Camino

Según cantaba Bilbo Bolsón: “El camino sigue y sigue desde la puerta. El camino ha ido muy lejos, y si es posible he de seguirlo recorriéndole con pie decidido hasta llegar a un camino más ancho donde se encuentran senderos y cursos. ¿Y de ahí adónde iré? No podría decirlo.” Como todo camino, lo mejor es comenzar por el principio. Oficialmente doy por inaugurado mi blog Mundos de Leyendas donde contaré mis andaduras literarias sobre historias de ciencia ficción y fantasía. Aquí hablaré sobre mis divagaciones, dudas, avances, errores y tropiezos que encuentre por el camino.

Si bien este blog no es el principio, sí que lo considero un importante paso adelante. A través del blog llegaré a más gente. Al principio ideas abstractas germinaron en mi cabeza, sutiles escenas se reproducían en mi mente, personajes que se forjaban y vivían pequeñas historias. Al pasar el tiempo decidí hornear y darle forma a toda aquella materia bruta en papel. De aquello hace demasiado tiempo. Que horror de escritos, era normal. ¿Cómo se aprende a escribir? Escribiendo. Mi experiencia en esos días era de cero, ahora es algo mayor y en el futuro dependerá del tiempo que le dedique. Esta es otra razón por la que nace Mundos de Leyendas.

Mis textos no aparecerán por arte de magia en las manos de nadie, pero si puede salir una referencia a Mundos de Leyendas buscando en google o alguien puede sentir curiosidad por un enlace que comparte su amigo en twitter. Si con este blog tengo la fortuna de realizar el viaje acompañado, llegaré más lejos aunque avance más despacio.

Como decía Epictetus: “Si quieres ser escritor, escribe.