Foreshadowing: las pistas de la trama

foreshadowing que es
Foreshadowing son pistas del camino

El foreshadowing es una de esas palabrejas sobre escritura que encontramos en la red. Es un recurso literario, ya había hablado muy por encima del término aunque lo llamaba de otro modo.

¿Qué es el foreshadowing?

El significado de foreshadowing en inglés es presagio o presentimiento, aunque en español le sienta mejor anticipación. Se utiliza cuando queremos allanar el terreno de los giros argumentales en una historia, preparando al lector con información que posteriormente será decisiva para el desarrollo de las tramas.

Con pequeñas pistas conseguiremos mayor veracidad que si plantamos un Deus Ex Machina para salvar la situación. Superar los momentos de tensión con elementos desconocidos es un recurso tramposo, debemos evitarlos siempre. Con el foreshadowing dotamos de mayor realismo a los momentos inverosímiles.

Aparte de dotar de realismo a la trama, con las pistas proporcionamos inmersión en la historia. A todos nos gusta especular sobre qué ocurrirá, saber quién es el asesino antes de que sea desvelado e intuir el final. Todo esto nos produce satisfacción.

Las distintas formas del foreshadowing

Las características o habilidades especiales de los personajes son una forma de foreshadowing. Pero siempre mostrándolas con antelación y nunca en el momento que sean necesarias. Por ejemplo, si la historia nos conduce hasta un ordenador que guarda información crucial pero los personajes no disponen de acceso, que alguien comente en ese instante que es un experimentado hacker no es buena solución. Sin embargo, si durante el camino hasta dicha situación alguno hace gala de tales conocimientos informáticos, ya sabemos de antemano quién se encargará del problema.

Otro método es el recurso denominado arma de Chejov. Se trata de hacer énfasis de cierto objeto para llamar sobre su atención, incidiendo en su existencia, para más adelante utilizarlo como herramienta. Sería un arma colgada en la pared, un collar o anillo que porten los personajes o cualquier elemento que se nos ocurra.

Luz de ealendil
Frodo portando la Luz de Eärendil

Además se pueden entregar herramientas especiales a los protagonistas para luego servir en la trama. Un ejemplo en El Señor de los Anillos son las capas élficas o el frasco con la Luz de Eärendil.

Los comportamientos también ayudan a predecir: el afecto a un objeto, manías, defectos y cualquier otra característica que represente a un personaje. Alguien cleptómano robará pequeños objetos durante la historia, para en un momento crucial sentir el impulso irremediable de coger el objeto que ponga en compromiso al grupo. También sirve un protagonista que nunca miente o siempre valore el honor por encima de todo. Cualquier comportamiento es una excusa para crear tensión.

Cómo utilizar el foreshadowing

Existen dos maneras de introducir el foreshadowing en una historia. Una de forma sutil, tratando de sorprender al lector, y otra de manera evidente. Cada una cuenta con sus ventajas.

Foreshadowing evidente: tan solo necesitamos de una profecía para dejar evidencia de lo que va a suceder. Existen innumerables historias con profecías y eso no les resta calidad. Mostrar pistas de sucesos venideros hace que los lectores se pregunten cómo se llegará hasta ese punto, se introducen en la trama. Estarán pendientes de toda la información de la que disponen y plantearán sus propias teorías.

Recursos como in media res in o in extrema res también proporcionarán información evidente. La información siempre puede dar juego a profecías o revelaciones malinterpretadas para acabar en un camino diferente al esperado.

Foreshadowing sutil: crea pistas pero tratando de confundir. Es esa información que parece no tener relevancia pero cuenta con un doble sentido. Son esos detalles que descubrimos al releer la historia, o al revisionar una película. Incluso se pueden incluir metáforas sobre los sentimientos de un personaje que a priori parezcan descripciones pero luego sean evidencias de lo venidero. O cuando el clima se vuelve adverso a la vez que la trama se complica.

Ninguna fórmula es mejor que otra, aunque dependiendo de la situación una de ellas tendrá mayor impacto. Siempre tenderemos a buscar un equilibrio con el foreshadowing. Sin tomar a los lectores como genios, siendo enrevesados, ni tratándolos como tontos, con excesiva evidencia. Con la experiencia le sacaremos un mayor partido al recurso. Y sobre todo, no debemos obsesionarnos con las pistas al escribir el primer manuscrito. Lo mejor es pincelar estos detalles en posteriores revisiones.

@NeoToki0

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