Preguntas al crear personajes

luke leia han
Luke, Leia y Han

Crear personajes creíbles y profundos es un objetivo que busca todo autor para su obra. Muchos autores declaran que es mejor buenos personajes en una historia mediocre que al contrario, pero darles verosimilitud o un trasfondo potente es un quebradero de cabeza.

El proceso de crear un personaje es complejo pero las preguntas que propongo a continuación son un gran comienzo para que al menos su papel en la historia funcione.

¿Quiénes son esos personajes?

Necesitan una historia, un pasado. Si solo le damos un nombre y los utilizamos cuando la historia los requiera estaremos ante simples marionetas. Cada personaje debe contar con una vida, como las personas que nos cruzamos cada día en nuestro barrio. La forma de vestir, la manera de hablar, las manías, su profesión, cada detalle del personaje es una proyección de sus logros y derrotas.

No hace falta que todos hablen sobre su vida, los detalles demostrarán más que las palabras. Además, como escritores, al tener en cuenta un trasfondo nos servirá para moldear su personalidad, haciéndola diferente del resto.

¿Qué quieren?

Los personajes necesitan un objetivo, un sentido para sus acciones, una meta para continuar. Los objetivos serán el motor de la trama, bien sea para avanzar o para entorpecer. Tampoco necesitan elementos pretenciosos, un simple vaso de agua es la meta ideal para un personaje sediento.

Las metas justificarán las acciones de cada personaje, les dotará de más realismo que si solo actuaran para el mero avance de la historia.

¿Por qué lo desean?

Por qué desean ese objetivo y no otro. Puede ser por necesidad, por capricho pero nunca una excusa para la historia. Los deseos provocan motivación y esto se trasmite en las acciones. Si un personaje actúa por miedo a represalias mostrará una voluntad distinta a otro que lo haga por curar la enfermedad de alguien querido.

¿Qué hacen para conseguirlo?

Esta pregunta hace referencia a cómo participa el personaje en la historia. Sus acciones determinarán el avance. Dependiendo de su personalidad, objetivo y motivaciones intervendrá en la historia con mayor o menor impacto. Un personaje principal contará con mayor relevancia que un secundario.

¿Qué les detiene?

Son las dificultades que encuentra o a las que se enfrenta para conseguir su objetivo. Pueden ser otros personajes o carencias físicas o materiales. Son los impedimentos que encontrará durante la trama.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Las consecuencias de participar en la historia, de buscar sus objetivos y enfrentarse a las dificultades. Cada decisión tendrá un resultado para bien o para mal, produciendo el avance de la historia.

Las consecuencias también son la evolución de los personajes, las diferencias que guardan respecto al comienzo. Los buenos personajes evolucionan: aprenden de la experiencia o adquieren traumas por las adversidades. Al final de toda historia debemos preguntarnos cómo han cambiado los personajes.

@NeoToki0

Foreshadowing: las pistas de la trama

foreshadowing que es
Foreshadowing son pistas del camino

El foreshadowing es una de esas palabrejas sobre escritura que encontramos en la red. Es un recurso literario, ya había hablado muy por encima del término aunque lo llamaba de otro modo.

¿Qué es el foreshadowing?

El significado de foreshadowing en inglés es presagio o presentimiento, aunque en español le sienta mejor anticipación. Se utiliza cuando queremos allanar el terreno de los giros argumentales en una historia, preparando al lector con información que posteriormente será decisiva para el desarrollo de las tramas.

Con pequeñas pistas conseguiremos mayor veracidad que si plantamos un Deus Ex Machina para salvar la situación. Superar los momentos de tensión con elementos desconocidos es un recurso tramposo, debemos evitarlos siempre. Con el foreshadowing dotamos de mayor realismo a los momentos inverosímiles.

Aparte de dotar de realismo a la trama, con las pistas proporcionamos inmersión en la historia. A todos nos gusta especular sobre qué ocurrirá, saber quién es el asesino antes de que sea desvelado e intuir el final. Todo esto nos produce satisfacción.

Las distintas formas del foreshadowing

Las características o habilidades especiales de los personajes son una forma de foreshadowing, pero siempre mostrándolas con antelación y nunca en el momento que sean necesarias. Por ejemplo, si la historia nos conduce hasta un ordenador que guarda información crucial pero los personajes no disponen de acceso, que alguien comente en ese instante que es un experimentado hacker no es buena solución. Sin embargo, si durante el camino hasta dicha situación alguno hace gala de tales conocimientos informáticos, ya sabemos de antemano quién se encargará del problema.

Otro método es el recurso denominado arma de Chejov. Se trata de hacer énfasis de cierto objeto para llamar sobre su atención, incidiendo en su existencia, para más adelante utilizarlo como herramienta. Sería un arma colgada en la pared, un collar o anillo que porten los personajes o cualquier elemento que se nos ocurra.

Luz de ealendil
Frodo portando la Luz de Eärendil

Además se pueden entregar herramientas especiales a los protagonistas para luego servir en la trama, como en El Señor de los Anillos con las capas élficas o el frasco con la Luz de Eärendil.

Los comportamientos también ayudan a predecir: el afecto a un objeto, manías, defectos y cualquier otra característica que represente a un personaje. Alguien cleptómano robará pequeños objetos durante la historia, para en un momento crucial sentir el impulso irremediable de coger el objeto que ponga en compromiso al grupo. También sirve un protagonista que nunca miente o siempre valore el honor por encima de todo. Cualquier comportamiento es una excusa para crear tensión.

Cómo utilizar el foreshadowing

Existen dos maneras de introducir el foreshadowing en una historia. Una de forma sutil, tratando de sorprender al lector, y otra de manera evidente. Cada una cuenta con sus ventajas.

Foreshadowing evidente: tan solo necesitamos de una profecía para dejar evidencia de lo que va a suceder. Existen innumerables historias con profecías y eso no les resta calidad. Mostrar pistas de sucesos venideros hace que los lectores se pregunten cómo se llegará hasta ese punto, se introducen en la trama. Estarán pendientes de toda la información de la que disponen y plantearán sus propias teorías.

Recursos como in media res in o in extrema res también proporcionarán información evidente. La información siempre puede dar juego a profecías o revelaciones malinterpretadas para acabar en un camino diferente al esperado.

Foreshadowing sutil: crea pistas pero tratando de confundir. Es esa información que parece no tener relevancia pero cuenta con un doble sentido. Son esos detalles que descubrimos al releer la historia, o al revisionar una película. Incluso se pueden incluir metáforas sobre los sentimientos de un personaje que a priori parezcan descripciones pero luego sean evidencias de lo venidero. O cuando el clima se vuelve adverso a la vez que la trama se complica.

Ninguna fórmula es mejor que otra, aunque dependiendo de la situación una de ellas tendrá mayor impacto. Siempre tenderemos a buscar un equilibrio con el foreshadowing sin tomar a los lectores como genios, siendo enrevesados, ni tratándolos como tontos, con excesiva evidencia. Con la experiencia le sacaremos un mayor partido al recurso. Y sobre todo, no debemos obsesionarnos con las pistas al escribir el primer manuscrito. Lo mejor es pincelar estos detalles en posteriores revisiones.

@NeoToki0

Storytelling: el arte de escribir

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Alicia en la fiesta del té

Escribir una historia es un proceso complejo. Necesitamos algo interesante que decir y saber plasmar las ideas con palabras, pero también encontramos el problema de cómo contarlo. La forma de contar una historia es la diferencia entre enganchar a un lector o aburrirlo para que pierda el tiempo en otra cosa. De este concepto nace el storytelling, una metodología para atrapar a los lectores con nuestro mensaje.

¿Qué es el storytelling?

Podemos definir el storytelling como el arte de contar historias. Es la forma de aprovechar los recursos narrativos, personajes y ambientación, para despertar los sentimientos del lector. El storytelling no se limita a la narrativa, es una técnica muy extendida en el mundo del marketing donde relacionan un producto con emociones para alcanzar mayores ventas.

Siendo más específico, el storytelling es una serie de técnicas o de herramientas para atrapar al lector por medio de los sentimientos, manteniéndolo en un estado de predisposición ante el mensaje que vamos o estamos contando.

¿Cómo utilizar el storytelling?

La clave al utilizar el storytelling es que los lectores se sientan identificados. Quieren ser los protagonistas de la historia, sumergirse en sus relaciones y experiencias, quieren sentirse héroes. Alcanzar el dominio del storytelling requiere experiencia, por ello, antes necesitamos algo que contar.

Buscar soluciones para enganchar a los lectores sin tener una historia bien planificada y desarrollada es como comprar un casco de carreras para la moto que todavía no tenemos. Escribe, experimenta cambiando los roles de los personajes, prueba con diferentes introducciones y nudos, prueba con finales abiertos. Idea todas las tramas que se te ocurran, pero sobre todo diviértete desarrollando y escribiendo.

Después de trabajar duro la escritura es momento de diseñar experiencias que atrapen a los lectores e inviten a conocer toda la historia en profundidad.

1. Conoce a tu público

Conocer al público objetivo nos sirve para saber cómo comunicarnos. El lenguaje que utilizamos o los recursos tienen distintos efectos para cada persona. Por ejemplo, un público adolescente se sentirá identificado si la trama se desarrolla en torno a una escuela, como Harry Potter, donde vemos compañeros cercanos, rivales, profesores amables o duros como tiranos, pero sobre todo encontramos elementos del día a día de los jóvenes. Los adultos, por su parte, esperan temas más crudos sin necesidad de tabúes.

Si escribimos una historia de ciencia ficción podemos introducir algún guiño a un clásico famoso que saque una sonrisa del lector habituado a dicho género.

2. Despierta emociones

Los sentimientos son un lenguaje universal que entienden todas las personas, con ellos creamos empatía. Si somos capaces de conectar con los lectores se sentirán identificados con la historia.

Cuando un protagonista se enfrenta a pruebas o problemas hay que reflejar los sentimientos de impotencia y frustración. El lector debe sentir cómo flaquean, cómo se equivocan o buscan motivaciones. Cuando superen las dificultades el lector sentirá alivio.

Recordemos que las personas no somos perfectas, lo defectos nos definen, así que los personajes con defectos serán más creíbles e identificables para el lector. Aléjate de arquetipos como Mary Sue a no ser que te dirijas a un público joven o poco experimentado en narrativa.

3. Utiliza un gancho

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El gancho. Toy Story.

El comienzo de una historia es clave para conectar con el lector. Los primeros compases deben presentar preguntas, incógnitas o problemas que despierten el interés, el deseo de saber más. Los lectores buscarán cualquier excusa para dedicarse a otra tarea.

Un gancho es un recurso para despertar tensión o dudas. Por ejemplo, una novela comienza con un detective que se despierta porque alguien aporrea la puerta de su casa violentamente. Al abrir se encuentra con su vecino tratando de asesinarlo pero muere durante la trifulca. Presentaba síntomas de algún tipo de droga que le provocaba el estado agresivo. Dicha situación da pie a querer saber qué ocurre y por qué.

Pero los ganchos no se limitan al comienzo de una historia, las preguntas y los problemas se deben dosificar durante la trama. Superar retos y resolver dudas generará satisfacción pero siempre manteniendo el ritmo. Los cliffhanger son ideales para finalizar capítulos si los proponemos de la manera adecuada.

@NeoToki0

 

4 Claves para escribir diálogos creíbles

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Los diálogos son unos de los recursos narrativos que más nos cuesta dominar a los escritores. Con los diálogos dotamos de personalidad a los personajes además de ser la única forma que tienen para interactuar con su propio mundo ficticio. Con estos 4 consejos que presento a continuación espero que os resulte más fácil escribir unos diálogos creíbles.

1. El personaje debe contar con una voz propia

Cada personaje tiene una voz propia que lo diferenciará de los demás. La voz del personaje lo representa, es la forma única y característica con la que se comunica. Debemos evitar utilizar la voz del escritor en los diálogos o que las voces de los personajes sean iguales.

Recomiendo crear una lista con las cualidades de cada personaje para tenerlas en cuenta al escribir sus diálogos. Un niño empleará oraciones más sencillas donde reflejará inocencia e imaginación. Una persona mayor denotará una mayor experiencia en lo que dice o quizás sea olvidadizo. Otra relacionada con el mundo del crimen será mal hablada o cuidadosa con lo que comunica o con quien habla.

Siempre evitaremos incongruencias. Alguien experimentado en un campo concreto como la medicina, naturaleza o mecánica deberá estar relacionado con dicha materia. No tiene sentido un personaje que trabaja de jardinero hablando sobre una compleja teoría de mecánica cuántica.

2. El diálogo variará según la situación del personaje

La voz de un personaje variará dependiendo de la situación. Entendiendo situación por el lugar o momento donde se encuentra. La situación de un personaje puede marcar estados de ánimos o un protocolo a cumplir.

No es lo mismo hablar en un bar, donde no nos preocupamos por alzar la voz o usar palabras malsonantes, que en una reunión de trabajo, donde utilizaremos un vocabulario más específico y mantenemos un orden a la hora de comunicarnos.

La situación también proyecta sentimientos. Hablar sin experiencia ante un gran público reflejará vergüenza o timidez, los diálogos durante una batalla presentarán furia y agresividad o una zona tranquila será más apacible. Sin olvidar situaciones de tristeza, miedo, odio, etc.

3. El personaje hablará dependiendo de su interlocutor

El interlocutor condiciona el diálogo, al igual que la situación. Mostramos más prudencia y respeto cuando hablamos con desconocidos que cuando lo hacemos con alguien de confianza. Por ejemplo la diferencia de pedir un plato en un restaurante a pedir un favor a un amigo o familiar.

Jugar con la situación y el interlocutor proporciona riqueza en los personaje y crea momentos de tensión en la trama. En un castillo, los personajes se codean con reyes y nobles aparentando grandeza pero luego hay duras críticas por las espaldas. Si presentamos una enemistad entre dos personajes, estos se mostrarán precavidos y mentirosos de cara a la corte para guardar las apariencias pero en privado se perderán el respeto y dialogarán con lengua afilada.

4. Evitar decir lo innecesario

Los personajes deben evitar en todo momento ser unos meros informadores. No existen para explicar a los lectores los detalles de la trama o elementos de la historia. Recordemos el clásico no digas sino muestra. Los diálogos deben ser naturales, siempre contando algo de los personajes o provocando el avance en la historia.

Si forzamos los diálogos parecerán poco creíbles. Informar es una de sus funciones, pero siempre trabajando las formas y haciendo uso de la sutileza para que los personajes no parezcan simples pregoneros. Evitando hacer referencia una y otra vez a lo mismo para que el lector entienda la situación. El lector se comprenderá de lo sucedido por los detalles, no por repetición.

@NeoToki0

5 consejos para escribir mejores relatos

consejos relatos

Los relatos son una gran actividad para ejercitar la escritura. Son rápidos de escribir, fáciles de corregir y modificar. Con los relatos podemos experimentar los nuevos recursos e ideas que aprendemos sin embarcarnos en la tediosa odisea de escribir una novela completa.

Ya os conté algunas ideas para escribir relatos a la vez que ejercitamos nuestra creatividad. Hoy os traigo 5 consejos para escribir mejores relatos.

Cambia las frases que digan por otras que muestren

Un consejo clásico en la escritura, mostrando ganamos la empatía del lector. Algo clave para que conecten con el mundo que hemos creado. Si decimos que María está triste lo podemos entender y continuar como si nada, pero si mostramos a María poco habladora, con la cabeza gacha y sollozando explicamos síntomas de la tristeza. El lector supondrá que está triste con situaciones que ha sentido alguna vez. Mostrar sentimientos es mucho más efectivo que resumirlos en una palabra.

Evita la interpretación

Nunca debemos tomar al lector por tonto y explicar de más. La interpretación es un ejercicio del lector. Deja que sea él quien saque sus propias conclusiones, que piense. Si conseguimos que el lector imagine y rellene huecos en la trama, crearemos un enlace muy potente entre nuestra obra y su mente.

Utiliza verbos activos sobre los pasivos

Las oraciones con verbos pasivos son más largas y sobrecargadas. Cuando cualquiera encuentra este tipo de construcciones se le hace más pesada la lectura, con el posible riesgo de dejar la tarea por otra más cómoda. Con los verbos activos las oraciones ganan agilidad, los sujetos reciben el peso de la acción y evitan confundir al lector sobre quién recae esta.

Limita los clichés

Los clichés son un recurso fácil para que el lector entienda en un instante la situación. Algún cliché de vez en cuando no hace daño, pero su abuso proporciona una sensación artificial porque estamos acostumbrados a verlos en exceso. Lo mejor es identificar los clichés o tópicos de nuestro relato para reemplazarlos por otras figuras más originales y que cuenten lo mismo.

Sé específico

En un relato buscamos la rapidez. Con frases redundantes que se van por las ramas exponemos información innecesaria. Contar con veinte palabras lo que podemos explicar en 3 cansa. No necesitamos conocer la historia de todos los personajes que aparezcan, de toda ciudad que presentemos ni porqué el personaje utiliza tres dedos para coger un vaso en vez de cuatro a no ser que tenga gran importancia en la historia. Siendo específicos eliminamos todo la información sobrante.

@NeoToki0

Las tramas maestras de la narrativa

ulises odisea sirenas
Ulises y las sirenas

Ya he hablado en varias ocasiones sobre como las tramas que escribimos ya han sido utilizadas anteriormente. Lo único que proporciona un autor con su historia es un punto de vista diferente al combinar elementos narrativos conocidos. Esto debe quedar claro o tenderemos a cambiar indefinidamente nuestros textos al pensar que ya se ha hecho.

Las tramas maestras o tramas universales son los elementos narrativos más pequeños con los que podemos explicar de qué trata una historia. Son tan antiguas como al menos el Antiguo Testamento o los mitos de la antigua Grecia, todas estas tramas aparecen reflejadas en sus historias. Hay quienes dicen que las tramas maestras son inherentes al ser humano, existen desde siempre y no surgirán más debido a que explican el comportamiento de las personas y sus inquietudes.

En este artículo os presento las 20 tramas universales que según Ronald Tobias encontramos en la narrativa. Existen otros estudiosos que hablan de 36 y otros las simplifican hasta 7, pero nunca nadie ha contado más. Os presento 20 tramas porque las restante podrían considerarse variaciones o combinaciones de estas.

1. Búsqueda

El protagonista se embarca en la búsqueda de una persona, lugar o cosa. Pueden ser elementos tangibles o no. Los elementos intangibles deben contar con características cualitativas, como obtener la inmortalidad o ser rey. Esta trama finaliza con un retorno y una evolución del personaje durante el camino, utilizando el arquetipo del viaje del héroe. Sin evolución del personaje no existe Búsqueda.

2. Aventura

Una trama de aventuras presenta a un personaje en búsqueda de fortuna o nuevas experiencias. Para ello, el protagonista abandonará su zona de confort y atravesará la frontera del mundo conocido. Esta trama podría confundirse con la Búsqueda pero aquí no encontramos un retorno o una evolución del protagonista. Un claro ejemplo sería Indiana Jones, donde la aventura no busca evolucionar a su personaje, lo importante es el camino. Continue reading “Las tramas maestras de la narrativa”